El viernes pasado recorrimos sin darnos cuenta miles de kilómetros, simplemente haciendo música juntos. Sonar juntos, tocar juntos es estar juntos, es mezclar esencias.
Y tuvimos oportunidad de reír, de emocionarnos y de sentir cómo la música nos llevó a otra dimensión.

No me cansaré de decir que no existe una herramienta más potente que la música para juntar a las personas y generar la confianza que necesitan para abordar los desafíos que engrandecen a los equipos.

NO PUEDE HABER INNOVACIÓN SI NO HAY CONFIANZA

Lo que hacemos en MusicalThinkers es mucho más que un momento de diversión o relax, es una oportunidad única e irrepetible para introducir a los equipos y a las personas en otra dimensión de colaboración. Es una puerta hacia la transformación en la que los equipos anticipan y experimentan cual es su estado ideal para la generación colaborativa de valor.

La música despierta la emoción y la emoción nos abre a la escucha empática, que genera la confianza necesaria para lanzarse juntos a innovar.

Es una evolución sencilla y al mismo tiempo profunda, única y muy valiosa.

Pese a los esfuerzos en cambiar procesos, son muchos los procesos de cambio que se truncan precisamente por la falta de escucha empática y apertura humana, y la música es sin duda el mejor antídoto.